18 de abril de 2026

La fortaleza de Morena no radica exclusivamente en su capital político o electoral, sino también en su cohesión interna y capacidad de evitar la fragmentación: Ricardo Monreal

El diputado Ricardo Monreal Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, señaló que en los momentos decisivos de la historia política, los movimientos se definen por la justeza de sus ideales y por la capacidad de mantener la unidad frente a tensiones internas y presiones externas.

En el texto titulado “Unidad política y destino histórico: lecciones para el presente”, publicado en sus redes sociales, Monreal Ávila indicó que “hoy, el partido Morena enfrenta una coyuntura de esa naturaleza; sin embargo, su fortaleza no radica exclusivamente en su capital político o electoral, se encuentra también en su cohesión interna y en su capacidad de evitar la fragmentación”.

Anotó que los movimientos que lograron consolidarse históricamente fueron aquellos capaces de procesar sus diferencias sin romper su unidad. “Nelson Mandela lo expresó con claridad en el contexto de la transición sudafricana: ‘La unidad es la mayor arma que tenemos para transformar el futuro’. Esta afirmación no es una consigna vacía, se trata de una lección estratégica basada en la experiencia”.

Monreal Ávila destacó que, en el contexto actual de México, “con el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el desafío consiste en consolidar un proyecto de nación que ha avanzado en múltiples dimensiones, pero que aún enfrenta resistencias tanto internas como externas.

“La existencia de presiones provenientes del entorno internacional —particularmente desde el país vecino del norte— y las demandas legítimas de la población exigen un movimiento cohesionado, capaz de responder con eficacia y responsabilidad.

“No existe permanencia automática en el poder ni garantía electoral indefinida. La historia demuestra que los movimientos que descuidan su vínculo con la sociedad y permiten que las facciones internas dominen su agenda terminan perdiendo legitimidad”.

Monreal Ávila refirió que como lo advirtiera Abraham Lincoln: “Una casa dividida contra sí misma no puede sostenerse”.

“Por ello, el momento actual exige una visión de altura, dejar de lado disputas personales, evitar la profundización de grupos internos y priorizar el interés colectivo. Cohesión no significa uniformidad absoluta, sino más bien la capacidad de articular diferencias en torno a un objetivo común.

“Tengamos conciencia de que la responsabilidad histórica de Morena no es menor. Su continuidad dependerá tanto de sus logros pasados como de su capacidad presente para mantenerse unido, cumplir con las expectativas sociales y consolidar un proyecto político incluyente y sostenible. La unidad, en este sentido, es mucho más que una estrategia política, es una condición indispensable para la permanencia y el éxito de cualquier transformación profunda.

Monreal Ávila concluyó que “la historia es clara: los movimientos que se dividen se debilitan; los que se cohesionan, trascienden. México se encuentra en una etapa en que la unidad dejó de ser una opción retórica, para convertirse en necesidad histórica”.

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